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AupaQuartet en Ávalon

AupaQuartet 

Jazz-rock de los cuatro puntos cardinales

  • Viernes 4 de marzo

  • • LUGAR: Café Teatro Avalon
  • • HORA: 23:00 horas
  • • ENTRADA: 12 euros No Socios 

 

Tras el brillante concierto de Machado sextet, jazz cubano capaz de resistir cualquier contraprogramación, con mucho jazz a cargo de magníficos solistas de viento, percusión, etc... aparcamos momentáneamente los instrumentos típicos del jazz para disfrutar de un cuarteto de cuerda muy especial...

"...En ‘EnViBop’ hemos tenido la fortuna de escuchar a grandes violinistas de diferentes estilos, como Ricardo Lewis (jazz cubano), Raúl Márquez (jazz manouche con Lapompy jazz copla con Ole swing), Christian Howes (jazz, jazz rock). Y, por supuesto, a Ara Malikian por dos veces, interpretando en quinteto la música del argentino Fernando Egozcue…. Pero jamás habíamos tenido la ocasión de escuchar a un cuarteto de cuerda haciendo una fusión de estilos inclasificable, original, vehemente y tan llena de talento como la de AupaQuartet, así que no la íbamos a dejar escapar, convencidos de que nos va a dejar una huella imborrable."

 

 

 

AupaQuartet © R.Dominguez 

AupaQUARTET, Jazz-Rock pasado por cuerdas

AUPA: interjección que se utiliza para animar a alguien a levantarse o a levantar algo. Nuestra música tiene la ambición de ser esa interjección que levante la energía del público y le haga disfrutar junto a nosotros

  • Asier Suberbiola. Violín
  • Felipe Escalada. Viola
  • Martín Meléndez. Cello
  • Pere Nolasc Turu. Quintón

 

AupaQUARTET es un proyecto atrevido que pretende generar puentes entre los instrumentos de cuerda frotada y la música moderna. Nace en la ciudad de Barcelona, donde cuatro músicos de diferentes lugares del planeta se juntan para aportar a la formación clásica del cuarteto de cuerda un repertorio nuevo y adaptado al panorama mundial de la cuerda frotada del siglo XXI. Sin renunciar al clásico sus integrantes se pasean por diferentes ritmos del groove, el jazz, el rock, el latin, el funk, el son cubano o el flamenco a través de composiciones propias y de contagiosas melodías enriquecidas con apasionadas improvisaciones. La receta de su sonido surge del trabajo constante con sus instrumentos, haciendo adaptaciones de temas de otros músicos y componiendo los suyos propios. En sus directos destacan la espontaneidad y la conexión con el público.

El proyecto nace en 2008, con Darol Anger y el Turtle Island String Quartet como principal fuente de inspiración. En los últimos 7 años los “aupa” han pisado escenarios de Europa y Asia destacando los conciertos en el Gran Teatro de Shanghai, el Oct-Loft Fest de Shenzhen o el Auditorio de Xi’an. Miles de personas han podido escuchar su música tanto en directo como en su primer disco “UP” (2015).

En España han recorrido el territorio destacando en la edición de 2015 de Jazzeñe, organizado por SGAE como muestra de proyectos relevantes del panorama estatal para programadores extranjeros, en el Jazzaldia-Festival de Jazz de San Sebastián en 2012 o en Joventuts Musicals de Catalunya 2015-16.

De las decenas de artistas con los que han colaborado destacan Ara Malikian, Sara Baras, Kiko Veneno, Raynald Colom, Marco Mezquida, Chuchito Valdés, Jerry González, Javier Colina, Darol Anger, Casey Driessen, Antony & The Johnsons o Guillem Roma.

Aparte de tocar, los miembros del cuarteto también se dedican a la pedagogía, ofreciendo cursos y masterclass  en diferentes centros, tanto para estudiantes como para profesores interesados en ampliar las posibilidades de sus instrumentos de cuerda frotada. Recientemente fueron los protagonistas de la Trobada Fiddle 2016, donde más de 500 alumnos de escuelas de toda Catalunya interpretaron el tema Le Grand Funk (incluido en su CD “UP”) en la Sala Oval del MNAC de Barcelona

 

EL VIOLÍN EN EL JAZZ

A pesar de ser un instrumento solista fundamental en la música clásica occidental y en muchas músicas populares, incomprensiblemente el violín ha tenido poca presencia en el jazz (al igual que ocurre en la música folclórica de nuestro país). Sin embargo, los pocos violinistas de jazz que podemos oír nos dejan una huella imborrable: tal es la fuerza de un instrumento que remueve lo más profundo de nuestras sensaciones. Aunque en el jazz tradicional de Nueva Orleans no era rara la presencia de violinistas, como herencia de la música europea de cafés, la suavidad de su sonido lo relegaba en la competencia con los demás instrumentos. Con todo, el italoamericano Joe Venuti fue uno de los más famosos violinistas del jazz clásico, y su brillo refulgió durante décadas. Eddie South fue un violinista virtuoso de música clásica que tuvo que cambiarse al jazz y a la música popular de las orquestas de baile debido a las pocas oportunidades que tenían los negros en el ámbito de la música clásica, a principios del siglo XX. A partir de una visita a Europa en la década de 1920, su música fue muy influenciada por la música folclórica húngara y música gitana, las cuales adaptó al jazz.  En Francia,  Stephane Grapelli, mezcló el gusto clásico con el sabor gitano de Django Reinhardt, creando el primer jazz europeo reconocido. Paralelamente, en Norteamérica, el trompetista Ray Nance tocaba ocasionalmente el violín en la orquesta de Duke Ellington, en pocas pero inolvidables interpretaciones. Y el que más enraizaba con el sonido genuinamente expresivo del jazz de la era del swing fue Stuff Smith, el primero que intentó reforzar el violín eléctricamente y creó su propio sonido al margen de la técnica tradicional, para horror de los violinistas clásicos. Nada que ver con las almibaradas orquestas de cuerda que al final de sus carreras, en la década de los cincuenta, tanto Charlie Parker como Billie Holliday buscaron para ganar una respetabilidad que les negaba una parte de la sociedad blanca americana de la época y que en absoluto necesitaban para pasar a la Historia de la Música con mayúsculas. En la década de los setenta un violinista francés de formación clásica, Jean Luc Ponty, electrificó definitivamente el instrumento, llevándolo a las fronteras de la fusión y el jazz-rock. Con posterioridad y aún sin llegar a convertirlo en un instrumento predominante en el jazz, muchos violinistas –bastantes de ellos europeos- han explorado distintos caminos de la expresión jazzística más o menos clásica e incluso rockera: Jerry Goodman, Zbigniew Seifert, Leroy Jenkins, Regina Carter, Nigel Kennedy….

En ‘EnViBop’ hemos tenido la fortuna de escuchar a grandes violinistas de diferentes estilos, como Ricardo Lewis (jazz cubano), Raúl Márquez (jazz manouche con Lapomp y jazz copla con Ole swing), Christian Howes (jazz, jazz rock). Y, por supuesto, a Ara Malikian por dos veces, interpretando en quinteto la música del argentino Fernando Egozcue…. Pero jamás habíamos tenido la ocasión de escuchar a un cuarteto de cuerda haciendo una fusión de estilos inclasificable, original, vehemente y tan llena de talento como la de AupaQuartet, así que no la íbamos a dejar escapar, convencidos de que nos va a dejar una huella imborrable.

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 “Yo creo que muchos profesores están desmotivados porque en nuestra sociedad el arte es un lujo añadido. No se considera algo necesario para convertirte en un ser humano completo. Yo creo que aprender e interpretar música desde niños es una escuela magnífica para la vida: te enseña liderazgo, a ser parte de un grupo, a escuchar al otro. Esto se manifiesta magníficamente en el jazz. Es una de las muchas razones por las que adoro los conciertos de jazz….. Me encantan las actuaciones de jazz, son tan espontáneas… Voy a tirar piedras contra mi propio tejado, pero los conciertos de música clásica pueden ser tan profundamente aburridos… Muchas veces se hacen con mucho respeto, pero no con la suficiente pasión y esfuerzo. Creo que la música clásica debería aprender del jazz e improvisar más, interpretar en el instante

Anne-Sophie Mutter. Violinista clásica. Entrevista en El País Semanal, 30 de noviembre de 2008

 

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