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 Modulo seccion conciertos

Strong Bone: Cuarteto de cuerda + trombón jazz (Víctor Correa)

  • Jueves 15 de diciembre

  • • LUGAR: Casino Amistad Numancia
  • • HORA: 23:30 horas
  • • ENTRADA: 12 euros NO SOCIOS EnViBop; 7 euros socios Casino

 

Strong Bone: Música inclasificable con cuarteto de cuerda + trombón jazz (Víctor Correa)

Nuevo concierto en colaboración con la Asociación En ViBop. El jueves 15 de diciembre cambio de escenario, la fecha y la hora habituales para recibir una apuesta singular en un lugar adecuado para ello: será EN EL CASINO CÍRCULO AMISTAD NUMANCIA, a las 20:30 horas

El segoviano Víctor Correa ha sido profesor de trombón-jazz en el Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona. Además de su pasión por la pedagogía musical ha formado parte de numerosos proyectos jazzísticos en nuestro país antes de emprender su aventura mejicana.

Este trombonista es un ejemplo más (entre los muchos que hemos programado) de músico sin fronteras.  La originalidad del concierto que nos ha traído de Méjico es que ha combinado con el trombón de jazz a un cuarteto de virtuosos músicos de cuerda procedentes del ámbito clásico. El ensemble tiene capacidad sobrada para crear algo nuevo a partir de temas que son estándares de jazz, música de The Beatles y otros diversos temas propios o ajenos. Nos demuestran que por encima de las clasificaciones está la música, sin más adjetivos..

 

  • PRÓXIMOS CONCIERTOS

  • • Viernes 13 de enero: Albert Bello & Oriol Saña. Jazz manouche en el Avalon
  • • Viernes 20 de enero. Ximo Tebar Cuarteto. Jazz mediterráneo en el Avalon
  • • Viernes 3 de febrero: Jorge Retamoza Cuarteto. Jazz Tango en el Avalon
  • • Viernes 17 de febrero: Diego García El Twanguero Cuarteto. Blues, latino, rock, country… Con la ayuda de AIE/Avalon
  • • Viernes 24 de febrero: Eva Fernández Cuarteto. Jazz Vocal en el Avalon. Con la ayuda GPS/Avalon
  • • Viernes 10 de marzo: Ogun Afrobeat. Superbanda afrobeat en el Avalon. Con la ayuda de AIE/Avalon

 

Strong Bone

Strong Bone es una necesidad vital de hacer música cuando las circunstancias lo ponen todo en contra. Nace en el desierto de Coahuilla, al Norte de México, un lugar árido en todos los sentidos donde Víctor Correa necesita nutrir su alma de alguna manera. Los únicos músicos de la zona se dedican a la música sinfónica, por lo que decide escribir algo que pueda unir esos dos mundos para no morir de inanición armónica. Son varios arreglos de algunos de los más bellos standards del jazz norteamericano -o de The Beatles- y un par de canciones originales que salen de lo vivido en ese tiempo. Es el disco al que más tiempo ha dedicado y en el que más de sí mismo ha puesto. Esperemos que no deje indiferente a quien lo escuche.

Los arreglos no tratan de la simple adaptación del acompañamiento y melodía para quinteto, sino de un verdadero entendimiento del lenguaje de las cuerdas y el metal como solista del ensamble, que dejarán satisfecho hasta al escucha más exigente.

Mano a mano con el talento local, Víctor Correa integra en Strong Bone a los mejores intérpretes de cuerdas de las ciudades que visita. Entre los músicos que han participado de este proyecto se encuentran Anna Arnal, Ismael Estevane, Chels Herrera, Abdel Anzaldúa y Jorge Lecha, entre otros. De esta manera, cada show es único en su sonido y personalidad y la música se vuelve comunidad alrededor del mundo, combinando las esencias de la estricta música de cámara y la improvisación del jazz.

Víctor Correa. Arreglos, Composición, Trombón y Dirección

Segoviano, multinstrumentista, compositor, pedagogo, arreglista y versátil en cuanto a estilos Víctor se desenvuelve con soltura tanto en el mundo de la música sinfónica como en el de la música latina y popular. Pero su especialidad y pasión es el jazz. Su máximo interés como docente es la difusión de la pedagogía enfocada en el aprendizaje del funcionamiento de la música de manera integral, desde la técnica instrumental a la improvisación, pasando por la psicología del músico y la filosofía de la música.

Obtuvo de la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC) el grado en Trombón de Jazz.

Ha sido becario del gobierno de Cataluña y del programa ERASMUS. En España fue docente en el Conservatorio Superior de Música del Liceo.

Abdel Anzaldúa. Violín 

Proveniente de familia egicipcio-mexicana, es un artista multimedia interesado en el arte contemporáneo. Ha sido solista con la Orquesta del Conservatorio de las Rosas, entre otras. Ganó el primer lugar en el concurso de Música del Conservatorio de Morelia 

Ismael Estevane. Violín 

Estudió en el Conservatorio de las Rosas, ganó en 2011 el Premio Estatal de la Juventud de Chihuahua. Ha sido solista con la Yakima Symphony Orchestra, entre otras. Participó en el Young Euro Classic en Berlín, y actualmente es concertino en la Camerata de Coahuila.

Anna Arnal. Viola 

Originaria de Barcelona, fue solista con la Orquesta de Cuerdas del Conservatorio de Badalona. Ha hecho gira con la European Union Youth Orchestra, de la que fue titular. Obtuvo el 1er Lugar en el Concurso Cambra Junior de Barcelona.

Chels Herrera. Cello

Fundador del Ensamble Quetzal, ha sido solista con la KSU Symphony Orchestra, entre otras. Tiene experiencia ejecutando obras de compositores contemporáneos, mexicanos y extranjeros. Fue premiado en el concurso nacional Ollin Yoliztli, y Quetzal mereció la mención como Ensamble del Año en el Festival Internacional de Música de San Miguel Allende.

(información facilitada por Strong-Bone).

 

JAZZ Y MÚSICA CLÁSICA

Música clásica occidental, se entiende, pues hay muchas músicas “clásicas”, y algunas además de complejas populares, como la india que hacía con su sitar Ravi Shankar o la del mundo árabe que llevó a su máxima expresión la cantante Umm Kalzum.

El jazz es desde sus comienzos una música de fusión y, aunque se tiende a pensar que es la música de los negros americanos, no es exactamente así. La instrumentación, melodía y armonías del jazz se derivan principalmente de la tradición musical del Occidente. Pero el ritmo, el fraseo y la producción del sonido y los elementos de la armonía del blues se derivan de la música africana y del concepto musical de los afroamericanos. El jazz difiere de la música europea en tres elementos básicos, que sirven, todos ellos, para aumentar su intensidad: el swing, la improvisación y la sonoridad/fraseo/individualidad de los ejecutantes. A pesar de ser tan determinantes de la esencia del jazz sus elementos africanos, el jazz se ha desarrollado relativamente poco en África, salvo notables excepciones.

Así que no debe desdeñarse la influencia de la música occidental, clásica y popular, en el jazz. Ni tampoco la aportación de los músicos blancos. Ya en Nueva Orleans “Papa” Jack Laine, baterista y contrabajista blanco, formó una banda de ragtime hacia 1890, que duró casi tres décadas, sin grabar un disco, pero con méritos suficientes para que este músico se haya considerado el “padre del jazz blanco”. Las orquestas blancas de jazz tuvieron gran éxito en Nueva Orleans dando origen al estilo Dixieland Jazz, que perdura hasta nuestros días. El cierre del barrio Storyville en 1917 provocó que muchos músicos emigrasen a Nueva York y a Chicago, donde influyeron enormemente para que se desarrollasen otras formas del jazz tradicional. Fue precisamente en Chicago donde jóvenes estudiantes blancos desarrollaron un nuevo estilo, de nombre homónimo, dando mayor importancia a los solistas y al saxofón, con un concepto que sentó las bases de lo que sería el término “cool” aplicado al jazz. Bix Beiderbecke, Frankie Trumbauer, Muggsy Spanier, Gene Krupa, los hermanos Dorsey, Bud Freeman, Eddie Condon, Jack Teagarden, Pee Wee Russell y Mezz Mezzrow son algunos de los más brillantes exponentes de distintos instrumentos que, influidos por el estilo Chicago, forman parte importantísima de la historia del jazz. 

En torno a 1930 el jazz evoluciona hacia la era del swing, y algunas de sus más importantes bandas son dirigidas por músicos blancos, como los clarinetistas de origen judío Benny Goodman y Artie Shaw o el trombonista Glenn Miller. Benny Goodman, tras haber grabado con Billie Holiday en 1933, integró por primera vez de forma manifiesta a músicos negros (Teddy Wilson, Lionel Hampton) y blancos (Gene Krupa) en el mismo combo, y eso fue en 1935, una osadía para la época. Del otro lado, Miles Davis, muy sensible a la discriminación racial, contó con muchos músicos blancos en sus diversos proyectos. El color de la piel no fue determinante en la creación jazzística, no tuvo importancia en las relaciones entre los propios músicos y esa integración terminó por transmitirse a una sociedad en la que la segregación racial era un serio problema durante buena parte del siglo XX. Aunque algunos de los primeros jazzmen eran más o menos autodidactas en la mayoría de los casos no cabe pensar que el hecho de ser –por definición- el jazz una música en parte improvisada signifique que los músicos de jazz no tuvieran conocimientos teóricos de la música europea, escrita e interpretada. La influencia de la tradición culta occidental era muy notable en la cultura musical de los criollos negros de Nueva Orleans, como el pianista y compositor Jerry Roll Morton. Y en Chicago, el violinista Eddie South iba para virtuoso concertista clásico, pero ante las dificultades que tenía un negro para entrar en una orquesta sinfónica se orientó hacia el jazz. Cuando décadas más tarde al preguntarle a Charlie Parker, uno de los creadores del jazz moderno, por sus músicos predilectos comenzó citando a Brahms y a Schömberg y, ya en tercer lugar, a Duke Ellington. Naturalmente todo esto no quita para que sea evidente que el jazz no hubiera existido sin su raíz africana.

Aparte de los jazzmen mencionados, y de casi todos los demás, que conocían bien la música europea, del otro lado muchos músicos de “clásica” se sintieron atraídos por el jazz desde sus comienzos, hasta el punto de componer numerosas obras con mayor o menor influencia jazzística: Anton Dvorak, Claude Debussy, Erik Satie, Maurice Ravel, Igor Stravinsky, Darius Milhaud, Paul Hindemith, Kurt Weill, Dmitri Shostakóvich, Béla Bartók, Aaron Copland, John Cage… son algunos de ellos. Y por supuesto que no nos vamos a dejar a George Gershwin, el más grande de los compositores de “jazz sinfónico”. 

Ha habido músicos que desde la “clásica” han hecho jazz con total naturalidad y solvencia, como los pianistas André Previn y Friedrich Gulda y músicos que han “versioneado” en jazz a los clásicos con tanto éxito como controversia, como Jacques Loussier. Y, por otra parte, grandes músicos que figuran en las enciclopedias del jazz como la violinista Regina Carter, los pianistas Keith Jarrett y Chick Corea o el trompetista Wynton Marsallis han grabado discos de música clásica. 

En ‘En ViBop’ hemos disfrutado de la música de pianistas de jazz que dominan igualmente la música clásica y nos sorprenden con Rachmaninov, Debussy o Béla Bartók. Citamos a Horacio Icasto, Moisés Sánchez, Marco Mezquida… son algunos ejemplos de distintas generaciones que muestran la sólida formación académica –en el sentido más noble de la palabra- de la mayoría de los actuales músicos de jazz. Para este concierto tenemos la satisfacción de presentar al trombonista Víctor Correa, otro ejemplo de músico sin fronteras que nos trae un proyecto con un cuarteto de virtuosos músicos de cuerda procedentes del ámbito clásico y con capacidad sobrada para crear algo nuevo a partir muchas veces de temas conocidos. Nos demuestran que por encima de las clasificaciones está la música, sin más adjetivos.

 


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