Menu
A+ A A-

Rutas del Camino de Santiago

Tozalmoro Navaleno Itinerario de la Ruta

Rutas Históricas

Siguiendo las antiguas calzadas romanas


El llamado Camino de Santiago Castellano-Aragonés tuvo sus orígenes en la Edad Media, a medida que se extendía la noticia del hallazgo de la tumba del Apóstol Santiago en el año 813 y por el avance de los reinos cristianos más allá del Duero y el Ebro. Como todas las rutas medievales, discurría por caminos que, en su gran mayoría, habían sido calzadas romanas y unían los núcleos de población más importantes de la época.

Entre los diversos itinerarios jacobeos que cruzan la provincia de Soria, el más frecuentado fue el que entraba desde tierras aragonesas por Tarazona a la villa de Ágreda y, siguiendo la antigua calzada romana, llegaba a la ciudad de Soria para proseguir luego hasta El Burgo de Osma por Calatañazor y continuar después por San Esteban de Gormaz y Langa de Duero. También muchos peregrinos aragoneses, una vez llegaban a Soria optaban por encaminarse a Burgos continuando por Abejar hasta San Leonardo, pero el nudo central provincial de todos los Caminos de Santiago era Osma, donde todos concluían.

Otro de los caminos entraba en nuestra provincia desde Zaragoza y Guadalajara por Santa María de Huerta o Medinaceli para encaminarse hacia Almazán y, desde allí, por Berlanga de Duero hasta alcanzar El Burgo de Osma.

También hay que destacar el denominado Camino de la Lana, preferido de los peregrinos procedentes del Levante que entraba por Retortillo de Soria para enlazar con San Esteban de Gormaz y siguiendo buena parte de la antigua calzada romana se adentraba en tierras burgalesas para unirse con el Camino Castellano-Aragonés.

 

subir_1

Galería Fotográfica

Iglesia de Omeñaca Iglesia de Fuensauco Catedral de El Burgo de Osma San Esteban de Gormaz

subir_1

 

 

subir_1

  •  
  • Un poco de Historia

  • • Tras la desaparición del Imperio Romano con la llegada de los pueblos germánicos, la fragmentación del poder político generado por las luchas internas entre distintos clanes visigodos provocaron la llegada de los musulmanes a la península en el año 711.
  •   
  • • Pequeños reinos cristianos sobrevivieron en el norte de España, mientras por el sur se expandía con rapidez una nueva creencia, el Islam. Es en este momento cuando se produce el descubrimiento de la tumba de Santiago por el monje Pelayo en el año 813. A partir de entonces, la Iglesia tomó una relevante importancia y el cristianismo impregnaba a todos, desde los nobles hasta los más humildes.
  •   
  • • Debido a esa nueva situación geopolítica, los primeros caminos de peregrinación a Compostela surgieron por el norte de la península y ya desde los primeros tiempos sirvieron de paso a peregrinos de tierras muy lejanas, como Gotescalco, obispo de Le Puy, en territorio de los francos, en el 915, o el eremita Simeón, de Armenia, en el 983.
  •   
  • • En el siglo XII, la peregrinación era ya una riada humana imparable. En 1120, el Papa Calixto II erige como sede metropolitana a Compostela, en detrimento de Mérida, que lo había sido desde los primeros tiempos de la cristiandad en la península, y dos años más tarde proclama el Año Santo Jacobeo. En 1139, Aymeric Picaud escribe el «Codex Calixtinus». Pero la reconquista avanzaba y se iban abriendo nuevas vías seguras de peregrinación. Las tierras por las que discurre este camino ya estaban reconquistadas en su parte occidental desde mediados del siglo X. La comarca de «Pinares» no conserva signo alguno de que hubiera estado dominada por el Islam. Era el territorio de caza de osos y lobos de los monarcas cristianos, desde tiempos de los visigodos. Por estos lugares, antaño inhóspitos y agrestes, discurre el Camino Castellano-Aragonés.
  •   
  • Templarios y San Francisco de Asís

  • • En 1146, el conde Ramón Berenguer IV respalda esta ruta de peregrinación desde Zaragoza a Santiago, atravesando Soria y Burgos. Es en este siglo cuando el rey castellano Alfonso VIII, tan vinculado a Soria, funda el Hospital de San Leonardo y encomienda su dirección a los hermanos Pardo, que también regentaban el hospital de Valdefuentes, cerca de San Juan de Ortega, en el Camino de Santiago más conocido llamado «Camino Francés».
  •   
  • • Los templarios, que tenían su centro de operaciones en el monasterio de San Juan de Otero, en el Cañón del Río Lobos, fueron los garantes de la seguridad de una ruta por la que venían catalanes y aragoneses, así como un buen número de peregrinos foráneos, que arribaban a las costas levantinas, ya reconquistadas, desde todo el Mediterráneo, como San Francisco de Asís, entre 1213 y 1215. Son numerosas las muestras del espíritu jacobeo que jalonan todo el este trayecto.

subir_1

 

Free Sitemap Generator