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La peña del Mirón en Trévago

La Peña del Miron de Trévago

Leyendas fantásticas  Más información

La peña del Mirón, en Trévago


UBICACIÓN DEL RELATO  flecha Trévago

 ≈ Por SANTIAGO LÁZARO

 

En el montículo conocido por la Peña del Mirón, se encuentra un gran monolito en su ladera sur, y la fantasía popular tejió sencilla leyenda, con el fin de explicarse el origen de esta piedra enhiesta.

Remontándose a edades prehistóricas, siglos de cíclopes y gigantes, de Sansones y Polifemos, imaginase uno de éstos a quien llamaron tío Sartén, jefe de tribu, de fuerzas hercúleas y que gracias a estas cualidades físicas se hacía respetar y temer de los demás gobernando el clan o poblado a capricho y placer.

Pero andando el tiempo comenzaron muchos de sus convecinos a poner en duda aquellas fuerzas y poder de tío Sartén y por ende a debiltarse su autoridad y poder.

Dividióse el poblado en dos bandos, unos a favor y otros descaradamente en contra de tío Sartén, negándole su obediencia y sumisión, apoyados en que su poder físico era lo mismo que el de los demás habitantes. A punto estuvieron de llegar a las manos y decidir las armas pétreas aquella inquietante cuestión, si no interviniera generosamente tío Sartén, ofreciéndose a todos a demostrar aquel poder de Hércules. En efecto convocado cierto día el poblado en el cerro de Peña del Mirón, se ofreció a levantar en posición vertical, con solas sus fuerzas, una gran roca de unos diez metros de cargas, por unos cuantos de circunferencia, que yacía horizontalmente, a la falda sur de la Peña.

Realizó pues, el tío Sartén aquella espantable proeza ante el estupor y regocijo de sus súbditos y allí quedó hincado el monolito hasta el día de hoy, a través de siglos y centurias.

Pero ¡oh Manes fatídicos! al terminar su hazaña cayó el tío Sartén sin vida al pie del monolito.

La consternación popular fue enorme y temiendo el castigo de sus dioses paganos, sepultaron a tío Sartén junto a la enorme piedra como si esa fuese ya el ara o lápida funeraria, y allí vinieron año tras año a derramar sus preces y pedir ayuda al Titán, que antes les gobernara el pueblo.

 

Más información

  • Leyenda facilitada por su autor, hijo de Trévago, de su obra inédita, Leyendas de la villa de Trévago.

  •  • Recopilado y anotado por Florentino Zamora Lucas, Correspondiente de la Real Academia de la Historia.
  •  • El nombre de los pueblos concuerda con el que era utilizado en la época del texto.

 


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